Leipzig, Sajonia

Con más de 500.000 habitantes Leipzig es una ciudad apasionante, llena de vida y con una atmósfera inconfundible. El centro de la ciudad abarca aproximadamente un kilómetro cuadrado, de tal manera que se puede llegar a las principales atracciones turísticas caminando. Con sus aproximadamente 1000 años, Leipzig es protagonista de una larga y valiosa historia. Al principio, gracias  a su importante centro ferial y comercial, fue uno de los centros de comercio más importantes de Europa. Posee una de las ferias más antiguas de Europa. Con el paso del tiempo, se ha vuelto un lugar reconocido por la celebración de numerosos sucesos históricos, de entre los que destacan la Batalla de las Naciones contra Napoleón en 1813 y las manifestaciones pacíficas conocidas en Alemania como «manifestaciones del lunes», las cuales condujeron a la caída del muro de Berlín.
Por otra parte, muchas personalidades célebres marcaron la vida de la ciudad. Es el caso de Johann Sebastian Bach, el cual trabajó como organista en la iglesia de Santo Tomás, y de Johann Wolfgang von Goethe, en cuya obra, “Fausto”, se puede encontrar el archiconocido restaurante Auerbachs Keller.
Hoy en día la ciudad se muestra como una metrópoli económica y cultural con museos, teatros, salas de conciertos (la Gewandhaus), arquitectura moderna y casas impresionantes de la época de auge alemán del siglo XIX (conocida en el idioma como Gründerzeit).

Si hay algo que caracteriza en particular a Leipzig son las restauraciones al detalle de los palacios de ferias y las galerías históricas que invitan hoy a ir de compras y a reponerse en un amplio número de restaurantes y cafeterías. Como platos típicos se puede degustar el Leipziger Allerlei (un revuelto de verduras tradicional) o la Leipziger Lerche (una torta típica sajona).
Las zonas de ocio de Drallewatsch, Schauspielviertel, Münzgasse, Südmeile y Karl-Heine-Straße bullen de vida. Muchos de los restaurantes y bares (el orgullo de la ciudad) cuentan con terrazas donde los habitantes de Leipzig pasan el rato cuando el tiempo acompaña. Un punto de encuentro más importante todavía es el gran parque Clara-Zetkin-Park, el cual se encuentra al oeste de la ciudad. Allí se reúnen los amantes del sol, de los helados, de los juegos, de la lectura, de las barbacoas, de la música, del patinaje, del footing, del baile, de las canoas, y todos aquellos que simplemente se lo quieren pasar bien con los amigos. Incluso se puede disfrutar en verano de conciertos y cine al aire libre.